Viaje a Francia en 2016

sábado, 26 de abril de 2014

Concurso de micronarraciones: La(s) ausencia(s). Inglés (20)

TOMORROW, PERHAPS

As usual, he did not get into the bathroom first, the shower was working and the radio very loud, the newsreader spoke about the new cutbacks in education promoted by the govermment. He took his toothbrush and brushed his teeth very slowly, thinking about the meeting he had at nine. When he finished, he put the toothbrush next to his wife’s, said good bye and went to work singing his favourite song. He took the bus and sat opposite a teenager who was sending “Whatsapps” messages to his friends. Suddenly, he felt like throwing up, weak and dizzy, got off the bus and ran home as fast as he could. He went up the stairs and opened the door. The radio was still on, he walked to the bathroom, closed the tap and next, he sat on their double bed. When will I learn to live with her absence? he thought. Tomorrow, perhaps. In the radio the members of the government applauded the Prime MInister, he turn it off and began to cry like a child.

Traducción

MAÑANA, QUIZÁS

Como casi siempre, no entró en el baño el primero, la ducha estaba en marcha y la radio muy alta, el locutor hablaba acerca de los nuevos recortes en educación promovidos por el gobierno. Cogió su cepillo de dientes y se los limpió muy despacio, pensando en la reunión que tenía a las nueve. Cuando terminó, lo dejó junto al de su esposa, dijo adiós y se fue a trabajar cantando su canción favorita. Tomó el autobús y se sentó enfrente de un adolescente que enviaba “Whatsapps” a sus amigos. De repente, se sintió con ganas de vomitar, débil y mareado, se bajó del autobús y corrió tan rápido como pudo hacia su casa. Subió las escaleras y abrió la puerta. La radio continuaba encendida, caminó hacia el cuarto de baño, cerró el grifo de la ducha y a continuación se sentó en la cama de matrimonio. ¿Cuándo aprenderé a vivir con su ausencia?, pensó. Mañana, quizás. En la radio los miembros del gobierno aplaudían al Presidente, apagó la radio y comenzó a llorar como un niño.

Juan Emilio Valero Madueño

Concurso de micronarraciones: La(s) ausencia(s). Inglés (19)

ABSENCE

Absence of person or thing.
It’s like going away… getting apart from the place,… the site and therefore the loss. the void occurs
Loss and emptiness of knowledge of the company of what happens there.
This emptiness will be filled or not.,it will depend on time!. It will tell

Traducción

AUSENCIA
Ausencia de persona o cosa.
Es como un irse, … alejarse, separarse del lugar…, del sitio y por ello se produce la pérdida…, el vacío.
Pérdida y vacio del conocimiento, de la compañía… de lo que allí ocurre.
Este vacío, se llenará o no,… ¡dependerá del tiempo! Este lo dirá.

Ana Mª Sahún Alquézar

Concurso de micronarraciones: La(s) ausencia(s). Inglés (18)

I have never thought about how could hurt the loss of someone until I felt it two years ago. I felt for the first time a pain I cannot even explain in words. He left. Anywhere. Anybody knows where. I hope he is "in a better place" but I am not convinced of that. He was happy here, he did not have to go. But life sometimes hits us too strong, and his absence has made me all the harm it could. Wherever you are I feel you close to me. Your memory will always be here with me.

Traducción

Nunca había pensado en cuanto podría doler la pérdida de alguien hasta que lo sentí hace dos años. Sentí por primera vez un dolor que todavía no puedo explicar con palabras. Se fue. A cualquier sitio. Nadie sabe dónde. Espero que esté "en un lugar mejor", aunque no estoy convencida de ello. Él era feliz aquí, no tenía que irse. Pero la vida a veces nos golpea demasiado fuerte, y su ausencia me ha hecho todo el daño que podía. Donde quiera que estés te siento cerca de mí. Tu recuerdo siempre estará aquí conmigo.

Marta Cortés Arceiz

viernes, 25 de abril de 2014

Concurso de micronarraciones: La(s) ausencia(s). Español para extranjeros (2).

La ausencia

Imagínate tranquila. Con tan solo los sonidos de la naturaleza.
Imagínate respirar aire puro, beber el agua fresca fluyendo en una corriente de una montaña.
Imagínate dormida, iluminada en un claro del bosque por la luz de las estrellas.
Imagínatelo.
Sin ciudad y sin ruido de coches.
Sin contaminación ni del aire ni del agua.
Sin edificios, sin luz artificial.
Sin civilización.


Traducción

Absence

Imagine tranquility, with only the sounds of nature.
Imagine breathing clean air or drinking fresh water flowing from a mountain stream.
Imagine sleeping in the clearing of a forest with only the light from the stars above.
Imagine.
Without the city or sound of cars.
Without air or water contamination.
Without buildings, without artificial light.
Without civilization.
Alicia Chenier

Concurso de micronarraciones: La(s) ausencia(s). Español para extranjeros (1).

La ausencia

Un hueco. Algo o alguien debería estar ahí. Sobran emociones para llenarlo. Tristeza en la muerte de un ser querido. Felicidad en un examen sin faltas. Nerviosismo esperando a la persona que queríamos ver. Alivio en un día de boda sin lluvia.
La vida, fr­ágil, incierta, es esa sucesión de huecos. Y yo, frágil, incierta, reaccionar con emociones. Y la ausencia ya no es tan grande. No Tanto.

Traducción

Absence
A hole, something or someone should be there. An excess of emotions to fill it. Sadness when a loved one dies. Happiness after completing an exam without mistakes. Nervousness while waiting for someone we really wanted to see. Relief on a wedding day without rain.
Life is that succession of holes, fragile and uncertain. And I, react to that fright and uncertainty with emotions. Then, absence isn’t that big anymore.

Alicia Chenier

Concurso de micronarraciones: La(s) ausencia(s). Alemán (3)

Die Zeit lief immer gegen uns. Jetzt weiß ich es.
Du trugst dass wunderschönes Kleid, das du so viel mochtest und das wir in einem Outlet gekauft hatten, als du es zum ersten Mal es bemerckte. Eine Art Geschwulst.
Immer war ich der Starke, der Harte, aber nachdem Arztbesuch, warst du, wer mich trösten musste. Du warst die Heldin, die uns überzeugte, dass wir aus dieser Situation hinauskommen würden. Für eine Weile hattest du Recht.
Tage, Wochen, Monaten, Jahre... am Ende war der Wille nicht genuge.
Wie oft stelten wir uns zu vor, wie traurig unser Leben ohne einander sein würde? Du kannst dir nicht vorstellen, wie fern ich von der verheerenden Wahrheit war.
Deine Abwesenheit füllt alles derartig aus, dass der Raum und die Zeit keinen Sinn haben. Nicht das Leben. Nicht das Sterben.
Sitzend, während mit jedem Herzschlag aus meinem Handgelenk entflieht was ich war, bin oder sein hätte können, stelle ich mir eine Tür vor. Toc, toc, hört man. Ich mache auf. Ich lächle.
Hallo mein Schatz.

Traducción

El tiempo siempre corrió en nuestra contra. Ahora lo sé.
Llevabas aquel precioso vestido de flores que tanto te gustaba y que habíamos comprado en un outlet, cuando lo notaste por primera vez. Aquel pequeño bulto.
Yo siempre había sido el fuerte, el duro, pero tras la visita al médico fuiste tú quién tuviste que consolarme a mi. Fuiste tú la valiente que con rotundidad nos convenciste a ambos de que saldríamos de ésta. Y durante un tiempo tuviste razón.
Días, semanas, meses, años... al final la voluntad no fue suficiente.
¿Cuántas veces jugamos a imaginar lo triste que sería nuestra vida sin el otro? Ni te imaginas lo lejos que estuve siempre de la devastadora realidad.
Tu ausencia lo llena todo de tal manera que el Espacio y el Tiempo no tienen sentido. Ni la Vida. Ni la Muerte.
Sentado, mientras a cada latido de mi corazón se escapa por mis muñecas lo que fui, soy o pude haber sido, me imagino una puerta. Toc toc, suena. Abro. Sonrió.
Hola mi amor.

Igor Ces Sánchez

jueves, 24 de abril de 2014

Concurso de micronarraciones: La(s) ausencia(s). Alemán (2)

Der Wecker klingelte. Mit Anstrengung schaltete er den verdammten Apparat aus. Nach einigen Minuten schweigend, stand er mit Vorsicht auf und langsam ging er ins Bad. Er konnte kaum schreiten und jeder Schritt erinnerte ihn daran, wie dumm ein Mensch sein kann, zumindest der, der seine Hosen trug.
Er sitzte auf dem Klosett. Er drückte die Zähne zusammen und kleckerweise fing er zu pissen an, während Tränen über seine Wangen liefen. Mit von den Tränen verschwummenen Blick, erinnerte er sich, wie er vor drei Tagen mit Viktor und den Anderen in einer dummen un banalen Diskussion verwickelte war, natürlicht zwischen Bier und Bier.
Vielleicht wusste er nicht, dass Viktor ein Russe ohne Sinn für Humor war? Aber er war wie betrunken wie alle.
Wann fiel ihm zu wetten ein, dass er Recht hatte?
- Ich verwette meine Eier! - sagte er
Er verlierte.

Traducción

Sonó el despertador. Con esfuerzo, apagó el maldito cacharro. Tras unos minutos en silencio, se levantó con cuidado y lentamente fue hacia el baño. Apenas podía caminar y cada paso le recordaba cuán estúpido podía llegar a ser el Ser Humano, al menos el que llevaba sus pantalones.
Se sentó en la taza. Apretó los dientes y poco a poco empezó a mear mientras las lágrimas corrían por sus mejillas. Con la vista nublada por las lágrimas recordó como hacía 3 noches, en compañía de Víctor y los otros, se enzarzó en una estúpida y banal discusión, por supuesto entre cerveza y cerveza.
¿Acaso no sabía que Víctor era un ruso sin sentido del humor? Pero estaba tan borracho como todos ellos.
¿En qué momento se le ocurrió apostar a que tenía razón?
-¡Me apuesto los huevos!- dijo.
Perdió.

Igor Ces Sánchez

Concurso de micronarraciones: La(s) ausencia(s). Ruso (2)

Отсутствие

Каждое утро старик входит в больницу, пересекает холл и направляется к лифту, поднимается на пятый этаж и медленно идет по коридору. Ровно в десять часов он входит в комнату для посетителей и подходит к окну, возле которого сидит старуха. Он садится рядом с ней и начинает говорить, показывает ей фотографии и читает старое письмо, которое он достал из кармана. Но она остаётся неподвижной, с потерянным взглядом. Она полностью погружена в свой внутренний мир, о котором знает только она. У нее отсутствует блеск в глазах, она не издает ни единого звука, ее руки лежат неподвижно на коленях. В десять тридцать, когда звенит звонок, старик встает, целует свою жену и ласково прощается с ней до следующего дня.
Сегодня медсестра спросила его: «Почему Вы приходите каждый день, если она даже не узнает Вас?» Старик ответил: «Я это делаю не для нее, я это делаю для себя и буду делать это, пока смогу помнить о ней.

Traducción

Cada mañana el anciano caballero llega al hospital, atraviesa el hall y se dirige al ascensor, sube hasta la quinta planta y lentamente recorre el pasillo. A las diez en punto, entra en la sala de visitas y se acerca a una anciana que está sentada cerca de una ventana. Se sienta al lado de ella y comienza a hablar, le enseña fotografías y lee una vieja carta que ha sacado de su bolsillo. Pero ella permanece inmóvil con la mirada perdida, absorta en su mundo interior que sólo ella conoce. Ausencia de brillo en sus ojos, de sonido en sus labios y de movimiento en sus manos. A las diez y media, después de sonar el timbre, el anciano se levanta, besa a su mujer y cariñosamente se despide de ella hasta el día siguiente.
Hoy una enfermera le ha preguntado. - ¿Por qué viene todos los días si ella ni siquiera le reconoce?. El anciano le responde. – No hago esto por ella, lo hago por mí y seguiré haciéndolo mientras sea capaz de recordarla.

María Alloza Sanz

Perros que esperan. Memoria sin recuerdos.

Alguien me dice que tienen memoria, pero carecen de recuerdos. Encerrados en una tierra donde ni siquiera habita el olvido, carecen de la maldición de las ortigas del pasado, que florecen una y otra vez como un gif trágico de drama griego. Yo, que confundo esas plantas malignas con frondosos árboles, que quisiera vivir a su sombra, con el rumor del río del presente a cierta distancia,  sé bien que el ayer está lleno de emboscadas.
Los perros tienen memoria, pero carecen del recuerdo, un vano anhelo de refugio que pica en cuanto lo tocas,  malo para la caricia, tan engañoso como seductor. Así, los perros se ahorran el lado salvaje del pasado.
Si cuando llegas a casa su alegría es incontenible, es porque carecen de recuerdos, porque solo tienen ideas fijas que reviven ante el estímulo. Si no, se pondrían a pensar. La última vez que estuvimos juntos, hace años, me emocionó tu labio que temblaba. Ya no sé dónde está esa boca, sepultada entre piedras, aunque me afane hasta el agotamiento en buscarla. Memoria que busca recuerdos.

image
image


image

image
image
image
image
image
image
IMG_3304 (1)
Esta última foto la hizo Ricardo Duerto

miércoles, 23 de abril de 2014

Ceremonias en los parques: juegos permitidos

Con el buen tiempo, aparecen en los parques restos de ceremonias triviales, sobras de juegos infantiles. Quedan sobre los fríos bancos de granito, sobre los troncos talados, en el suelo, donde quien no teme la arena es feliz con su tacto. Son vestigios de momentos felices, pantomimas de vida adulta, intentos de comprender un mundo futuro. No lejos de allí, alguien se olvidó unos pantalones y en la hierba quedo la silueta de otro que durmió al raso, porque no tiene casa

image

image

image

25112012373

IMAG0348

¿Alta y delgada, como su madre, o de tal palo tal astilla?

 

De la exposición  EDGAR DEGAS. Impresionistas en privado

image

image

V. Woolf (fuente):

martes, 22 de abril de 2014

La buena reputación, de Ignacio Martínez de Pisón: de las familias es el reino del purgatorio.

 
Martínez de Pisón, Ignacio, La buena reputación, Seix Barral, 2014, 640 págs.

clip_image002En El día de mañana (2011), Martínez de Pisón contaba el proceso de lumpemproletarización de un emigrante que, fracasado su intento por integrarse económica y sentimentalmente en la Barcelona del final del franquismo y el albor de la democracia, acaba por convertirse en confidente de la policía. El marco histórico político en el que  se desarrolla la peripecia se hace presente casi en casa anécdota, de manera que la obra, en feliz  sintonía con el contexto que recrea,transmite una ágil y fructífera comunicación entre lo individual y  lo colectivo. Además, M. de Pisón se afana por crear personajes de cuerpo entero, en busca de la desconcertante idiosincrasia de quienes pueblan la buena literatura. Quizá, la novela flaquea en las figuras secundarias, con respecto a los cuales el autor muestra cierta tendencia a la simplificación melodramática, presente también en La buena reputación y en Dientes de leche (2008), por más que pueda interpretarse como querencia por un una especie de neorrealismo sentimental, que no será del gusto de los lectores más austeros. En el caso de Dientes…, muy buena parte de la materia narrativa gira también alrededor de hechos históricos, pero, en este caso  la atención está focalizada en torno a los orígenes y desarrollo del Sacrario Militare Italiano (Zaragoza), verdadero catalizador de la trama, símbolo en torno al cual se definen los miembros de tres generaciones de una familia, pues de un interno (urbano) di famiglia se trata. A diferencia de lo que ocurre en El día de mañana, en donde el trasfondo histórico se presenta como determinante, en Dientes… es más un escenario que da profundidad a un estudio de caracteres, crónica de otro fallido proceso de naturalización. El patriarca de la familia, Raffaele Cameroni, carne de cañón de fascista venido a España a luchar por Franco y después afincado en Zaragoza, donde medra, tiene al menos la insuficiente justificación de que le tocó vivir tiempos difíciles. Pisón narra cómo los descendientes, menos acuciados por la necesidad, metabolizan rebelándose una herencia político sentimental podrida, semilla estéril, porque está trufada de tremendas falsedades sublimadas retóricamente.
Las tres obras comparten citadas, por otro lado, una escritura aseada y efectiva, que se carga de intención en el detalle, a menudo emotivo o luminoso (la pincelada Chéjov, en palabras del autor), pero a la que se puede reprochar cierta complaciente prolijidad. Lejos queda Enterrar a los muertos(2005), ejemplo de economía narrativa, antes estupendo reportaje literaturizado que novela como tal. Por lo que a las hechuras se refiere, el ciclo narrativo al que nos estamos refiriendo es de notable solidez. Si se tratara de un mueble, estaríamos ante una gran pieza maciza aunque ligera, terminada con esmero, pero que se inscribe en una tradición que hace más de un siglo alcanzó su culmen y que es ajena a buena parte de las corrientes de la novela contemporánea. Me refiero a aquellas en la que el lenguaje y la estructura intentan reflejar el desconcierto, la disgregación, la alienación, tanto o más que la trama misma. Un rasgo característico de su filiación tradicional, presente de manera especialmente señalada en La buena reputación, es la alternancia de diálogo, narración y análisis, siendo este último aspecto peor resueltos de la obra, aquel en el que el lector nota menos dotado al autor y cuya aparición hace perder fuelle momentáneamente a la trama, pues se revela como un mero recurso, aunque útil quizá par abreviar una obra que de otra forma hubiera tenido más de las seiscientas y pico páginas que ya tiene.   
Tras un exordio efectivo (Prólogo), una especie de tráiler bien montado que sirve para abrir boca, aparecen cinco partes de unas cien páginas cada una, que se presentan bajo el epígrafe La novela de, seguido por el nombre de otros tantos personajes centrales de la obra. No se trata en absoluto de narraciones que presenten puntos de vista distintos sobre los mismos hechos, sino de una especie de puzzle de conjuntos entre los que hay intersecciones y zonas independientes que afectan más de lleno al personaje en cuestión, aunque a menudo se tenga la sensación de que hay algo excesivo en el nombre de los epígrafes, en la medida en la que no es raro que un personaje quede mejor definido en otra de las narraciones que en aquella que aparentemente le está dedicada. El colectivo al que pertenecen  todos es una familia mixta, judía, por parte de padre, proveniente de  Melilla, y cristiana, por parte de  madre,  hija de militar zaragozano. Los hijos han recibido una educación cristiana, teñida de cierto judaísmo. La trama se desarrolla en un periodo de tiempo que comprende la madurez, vejez y muerte de los abuelos, Samuel y Teresa,  la vida entera hasta la vejez de sus hijas, Miriam y Sara, y la niñez, adolescencia y entrada en la edad adulta de dos de los nietos, Daniel y Elías, desde los momentos previos al final de Protectorado marroquí hasta bien entrados los años ochenta. Una galería de personajes secundarios, a veces muy logrados, como la criada Felisa, las hermanas del Samuel y los maridos de las hijas, completan  lo más importante de la tribu novelada.
En un viaje de ida y vuelta circularmente simbólico, la acción principal pasa de Melilla a Zaragoza, con un paréntesis en Málaga. Una de las cuestiones que se tratan profusamente es la vida de los judíos melillenses y el éxodo de miembros de esa comunidad desde Marruecos hacía Israel, en la medida en que, Samuel, el patriarca de la familia, al inicio un creyente poco militante de corazón y acomodaticio con el régimen franquista, pasa progresivamente a  dedicar todos sus esfuerzos a salvar correligionarios, ayudándoles en su huida. La cuestión religiosa da juego también  en el desarrollo de la historia familiar  por el conflicto costumbrista que produce el cruce de creencias. Es tal vez una impresión mía debida a desconocimiento, pero pensando en algunas novelas de Roth o en Bellow, tengo la impresión de que la descripción de rituales, vestimentas y objetos de culto judío no está suficientemente integrada en la narración y más parece escrita para una buena guía turística. En cualquier caso, la historia se presenta, otra vez casi en palabras del autor, como toda una tradicional saga familiar en la que aparecen algunos de los temas ya tratados en El día… y, en particular, En dientes… Entre otros más evidentes, la necesidad de rebelarse, de distanciarse de ciertos comportamientos de miembros de la familia y la no menos imperiosa necesidad de llegar a pactos con esas mismas personas, en un proceso clásico de desarrollo dialéctico de los conflictos, que arrastran impurezas que un día parecieron imposibles de soportar; la aparición de figuras anómalas o ajenas al núcleo familiar que se convierten en portadoras de verdad, como si de ángeles terribles pasolinianos se tratara, pero convertidos en personajes provincianos; el florecimiento de ocultas simetrías de carácter, que convierten aristotélicamente lo anecdótico en típico; el bullir de instintos criminales en el seno familiar… 
Y, como fondo, encontramos acontecimientos históricos (ley de divorcio, incendio del hotel Corona de Aragón, hundimiento del barco Pisces),  en la línea, por ejemplo, de de lo que en el cine o la televisión han sido la película La meglio gioventù (Marco Tullio Giordana, 2003)  o producciones menos elaboradas como Cuéntame cómo pasó. Esos hechos reales aparecen dramatizados e integrados en la acción, al tiempo que se utilizan para enmarcar líneas de fondo, conflictos con tibios ecos de pasión heroica, pues de lo que esconde y de lo que muestra la buena reputación burguesa estamos hablando –Mercedes, la matriarca, sería en ese sentido, una mujeruca, tanto como una oscura deidad vengadora. Se trata de un viaje  de ida y vuelta entre lo menudo, la anécdota y el sentido profundo de las cosas. Es como si Pisón, más que novelar la historia a la manera, por ejemplo, de Galdós, no pudiera dejar de acercar lo colectivo y  lo personal, pero magnificando lo segundo y cotidianizando lo primero. En ese sortilegio, la progresiva simbolización de los comportamientos humanos aleja la trama de la determinación histórica para proyectarla hacia un limbo ahistórico que parece derivar de una especie de eterno familiar, por más que se trate de la peripecia de una familia burguesa al uso. Quizá, la documentación de base, que parece exhaustiva, el afán  de exactitud en las descripciones mañas, no sean sino el peaje que debe pagar la novela tradicional para acercarse al gran drama, el reflejo de la necesidad de proporcionar un cauce verosímil y verificable al río de la vida. Al final, el lector es guiado desde el caso concreto hacía el significado alegórico. La reaparición de los muertos ante los ojos de Daniel se propone como un ejercicio de justicia poética. Si Pisón ha hecho cuentas definitivamente con la tradición novelística de la que se reclama, en el futuro tendrá que buscar nuevos senderos. Me atrevo a decir que La buena… no está a la altura de las grandes novelas contemporáneas -una altura, por lo demás, muy difícil de alcanzar-, quizá, porque la intención de convertir la anécdota en drama sobre la condición humana es demasiado evidente, demasiado explícita, pero está llena de buenas pinceladas, ocurrencias,  momentos felices…




Fragmentos de una exposición

IMGP3136

lunes, 21 de abril de 2014

Concurso de micronarraciones: La(s) ausencia(s). Italiano (8)


Oggi una biblioteca è stata chiusa. Le storie che lì si raccoglievano sono adesso assenti. E perché? Perché senza libri non si può combattere un drago o trovare grandi tesori. Nemmeno risolvere misteri o decifrare vecchi manoscritti. Senza di loro non possiamo viaggiare nel tempo e filosofare con Socrate, conoscere Cleopatra e Marco Antonio, o lottare insieme a Garibaldi. Non si può scoprire un futuro pieno di androidi ed extraterrestri, né diventare un supereroe dei fumetti. Senza la letteratura vince l’assenza d’immaginazione, creatività e sogni. Non la lasciamo vincere!

Traducción

Hoy una biblioteca ha sido cerrada. Las historias que allí se recogían ahora están ausentes. Y, ¿por qué? Porque sin libros no se puede combatir contra un dragón o encontrar grandes tesoros. Tampoco resolver misterios o descifrar antiguos manuscritos. Sin ellos no podemos viajar en el tiempo y filosofar con Sócrates, conocer a Cleopatra y Marco Antonio, o luchar junto a Garibaldi. No se puede descubrir un futuro lleno de androides y extraterrestres, ni convertirse en un superhéroe de cómic. Sin la literatura gana la ausencia de imaginación, creatividad y sueños. ¡No dejemos que gane!

Ángel Lana Bes

L’après-midi de Minnie

 

image

Ceci n’est pas une installation

 

IMGP3305

Los lunes de Piglia

 

Las fotos proceden de la exposición:

imageimage

image

image

image

image

IMGP3177

IMGP3183

IMGP3173

IMGP3170