Viaje a Francia en 2016

sábado, 17 de noviembre de 2012

La exposición de noviembre: Fuensanta Sánchez, “Mis preferidos”.



Cuando se habla de arte, a veces se oye repetir la conocida frase de E. d’Ors según la cual todo lo que no es tradición es plagio. Que ello sea así es seguramente una exageración de alguien con quintaesenciada querencia conceptista , pero no deja de ser verdad que el peso de la tradición es insoslayable para un artista. Ignorarla supone no solo caer en la insustancialidad, sino, sobre todo, repetir inconscientemente patrones, modelos, imágenes ya tratados por otros, generalmente mucho mejor. Donde se renueva la tradición, donde echa sus raíces lo más creativo es en la variación,  en el tono, en la luz, en el sesgo, en la emoción, mucho más que en el tema, en el fondo, en el motivo. Si se consigue eso, el aura, ocurre enseguida que pasa a ser patrimonio común, el milagro original pasa a ser reproducible hasta la saciedad, y no solo por medios mecánicos, sino también de alta artesanía. Es difícil saber hasta qué punto las grandes colecciones de arte están salpicadas de falsos, incluso técnicamente mejores que otras obras originales del artista copiado. Algún Chagall de Elmyr de Hory aventaja a otros del propio Chagall.
Por otro lado, la búsqueda de originalidad, de distinción a toda costa, ha embrutecido buena parte del arte contemporáneo, que valora a menudo, por encima de todo, lo pretendidamente rompedor, aquello que choca o sorprende durante unos instantes, los pocos que tarda el espectador en pasar a otra cosa, a la siguiente obra. Hasta hace un par de siglos la copia artesanal era un paso ineludible en la formación de un pintor e incluso los artistas de renombre, una vez alcanzada la madurez, seguían copiando a sus maestros. Hoy en día, por el contrario, en parte por el prurito de originalidad  (¡dime qué te preocupa tanto y te diré de qué careces!) y también por la insuperable calidad técnica de los medios de reproducción  mecánica, la copia manual se ha visto devaluada completamente, casi tanto como la componente artesanal presente siempre, en mayor o menor medida, en el gran arte. En los años que llevo visitando el El Prado, he podido notar cómo ha ido descendiendo el número de copistas presentes en sus salas, seguramente, porque el mercado al que abastecían también ha perdido pujanza.
Dicho lo dicho, da placer contemplar cómo Santi (Fuensanta Sánchez) entabla relación con sus maestros, hasta qué punto su voluntad de reproducir imágenes de ellos (Léase la entrevista que aparece a continuación) es fruto del placer del espectador enamorado que pretenden rendir tributo, reproducir, compartir, adueñarse de la magia encerrada en esas imágenes por las que se siente fascinada. Hacer lo mismo o algo parecido a lo  que hizo otro a quien admiramos es una manera de intentar desvelar el misterio, un acto de humildad, en el fondo, mucho más que de orgullo, porque implica reconocer  en el modelo a un interlocutor privilegiado con la belleza. El copista aficionado no pinta para sustituir un original o para enmendarlo, sino para acercarse a un ideal, para tocar con sus pinceles el trozo de cielo que el modelo supo iluminar.
Javier Brox

Entrevista con la pintora:

¿Cuándo y cómo empezaste a pintar? ¿En qué porcentaje e la eres autodidacta?
Siempre me ha gustado la pintura y hace alrededor de 20 años empecé a dar clases de dibujo,pastel y óleo en la asociación del barrio con Ana Coronado.
¿Si ha cambiado, cómo ha cambiado tu manera de pintar con el tiempo? ¿Qué has aprendido?
Empecé copiando cuadros de autores y luego he intentado seguir de manera autodidacta. Empecé con un estilo más bien naif y muy suave en el color . Después, poco a poco fui intensificando los tonos, según los periodos de mi vida.
¿Cuáles son tus influencias, qué pintores y por qué te gustan en particular? ¿Entre los artistas aragoneses cuáles son tus preferidos?
La pintura que me gusta es el impresionismo, la pintura naif, el cubismo, el puntillismo, entre otras. Mis pintores favoritos son Sorolla, Van Gogh , Picasso, Lamiel, Botero, entre otros. Pintores aragoneses que me gustan son Navarro, Gay, Celia Bayona, Marta Cabeza, entre otros, En la actualidad estoy haciendo un curso de acuarelas con Cuca Muro, también aragonesa. Es un curso que me hace mucha ilusión.
¿Qué salida das a tus obras, las conservas, las regalas, las vendes? ¿Qué te gustaría hacer con ellas?
Mis obras las suelo conservar, aunque he vendido alguna . También, las suelo regalar a las personas que quiero.
¿Qué tipo de satisfacción te proporciona pintar? ¿Cuáles son los inconvenientes?
El pintar me supone una actividad terapéutica para el cuerpo y el alma, maravillosa. Ya no sé que más contarte,un saludo Santi y gracias por confiar en mí.





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miércoles, 14 de noviembre de 2012

Concurso de videos sobre los variados motivos que pueden llevar a un ser humano a estudiar en la E.O.I. Lee las bases, participa y gana uno de los tres premios de 100 euros en juego en el próximo Octavo Congreso de las Escuelas Oficiales de Idiomas

Muchos lo hacen por un especie de presión atmosférica, ya se sabe, hay que saber lenguas extranjeras y a aguantarse toca; otros, porque siempre quisieron poder decir mon amour con un mínimo de garantías de que iban a ser entendidos. Alguno, quizá, para leer a los poetas, Hölderlin, Keats, Leopardi, Pushkin, la sal de la tierra para los happy few. Tampoco faltan los que lo hacen para echar la tarde, que no se está mal en las clases, a nada que tengas suerte te encuentras en buena compañía, y, además, algún profesor es verdaderamente divertido. Un pequeño porcentaje, por otro lado, pasaba por allí, fue matriculado por otros, no pudo resistirse a las últimas plazas de reserva, que casi se subastan como pescado en la lonja… Ah, y me olvido de que tantos no saben por qué lo hacen, pero lo hacen y no está mal.
Pero, tarde o temprano, casi todos, incluso los más apocados, cuando empiezan a superar los nervios, el descontrol, la vergüenza, acaban por sentir el placer de hablar otro idioma, el gusto de sentirse distinto sin dejar de ser uno mismo, ese ensanchamiento de la personalidad que se multiplica, se enriquece, se adueña de nuevos matices y ve lo que nunca había visto antes, lo ve al hablar inglés, francés, ruso, alemán italiano, español…Se puede viajar por el mundo a la luz de una lámpara y mirando un mapa, con la imaginación, o viajar en sentido propio, desplazándose a los lugares. Pero hay un tipo de viaje, interior y real al tiempo, que solo se puede hacer cuando se habla otra idioma y se siente que las lenguas cumplen el extraño misterio de ser una y miles a la vez, como nosotros mismos.

 


domingo, 11 de noviembre de 2012

Venecia bajo el agua. Acqua alta

A veces, en una noche brutal de invierno, se oye el rugido distante del Adriático, que golpea una y otra vez contra la costa y, mientras te acurrucas entre las mantas, quizá te sorprenda de pronto lo solitaria que es la ciudad de Venecia todavía, lo aislada que se encuentra entre las aguas, lo imponentemente rodeada que está…
Morris,  Jan, Venecia, Península, 2002, p., 271, Trad., Concha Cardeñoso.

Au XIVe siècle, pendant deux heures, le Grand Canal, s’est trouvé à sec, après un tremblement de terre.
Morand, Paul, Venises, Gallimard, 1971, p., 132.

Venise se noie; c’est peut-être ce qui pouvait lui arriver de plus beau?
Morand, ibid, p., 201.

Par très mauvais temps, place Saint Marc, l’eau sourd des joint des dalles; cela me rappelle le Nouveau Cirque, rue du Faubourg Saint-Honoré, qui à la fin du spectacle, devenait piscine.
Morand, ibid, p., 132.

Fuente de las fotos.

Acqua alta a Venezia: c'è chi si diverte(ap)

Acqua alta a Venezia: c'è chi si diverte(ap)

Acqua alta a Venezia: c'è chi si diverte(ap)

Acqua alta a Venezia: c'è chi si diverte(ap)

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