Viaje a Francia en 2016

sábado, 17 de septiembre de 2011

Así está el patio en la E.O.I. Jesús Maestro, de Madrid

Las barbas a punto de ser peladas  de este vecino no tienen desperdicio. ¡Virgencita, que nos quedemos como estamos!:

El recorte educativo sacude a la mayor escuela de idiomas de España
La Jesús Maestro, con 10.000 alumnos, pierde profesores y horas de clase - Muchos aún no saben su horario - Los docentes temen por las lenguas minoritarias
(Clica sobre el texto para acceder al artículo completo. El País, 17-9-2011)

Por otro lado, en la página web de la Asociación de profesores de Escuelas Oficiales de Idiomas de Madrid (apeoim) aparece un escrito de los profesores en el que se critican los recortes impuestos por el gobierno de la Comunidad de Madrid. Entre otras cosas, aclaran que :

Estos recortes suponen:

- cada grupo tendrá dos horas de clase menos al mes (18 al año). Por lo tanto difícilmente se podrán impartir todos los contenidos del currículo.

- imposibilidad de ofrecer, en algunos casos, horarios adecuados a vuestras necesidades.

- imposibilidad de garantizar la continuidad de los estudios en idiomas que sólo se imparten en EOI Jesús Maestro.

-va a ser cada vez más difícil conseguir la implantación del nivel C, el más interesante profesionalmente.

(Clica para acceder a la versión completa)

A primero de septiembre, cuando se anunciaron los recortes en educación que se iban a producir en la Comunidad de Madrid, la Ser organizó un debate sobre la cuestión. Una de las participantes, Carmen Marchante, es profesora de Italiano en la E.O.I. Jesús Maestro. Desde su encierro en la calle Vitrubio, en la Dirección de Área Territorial de Madrid capital, expuso la situación que podía crearse:

Clica aquí para acceder a la grabación. La intervención de C. Marchante se produce a partir del minuto 18:10.

Otra entrada de este blog sobre los recortes en educación.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Lemas, Penelope Cruz, dinero, fama, W. Benjamin, tobillo, 15 M.

El 15 M volvió a hacer circular con fuerza una serie de lemas, esas frases sintéticas que expresan un deseo, una queja, una intención, un ideal. A veces tienden a la abstracción, otras, a partir de referencias a situaciones concretas, evocan la (in)justicia o el anhelo de un mundo mejor. Los mejores no expresan valores individualistas, sino deseos que implican moderación o la asunción de un bien común, aunque suponga renunciar a intereses personales. ¿Qué bien común sería si no?

He aquí algunos de los lemas del 15 M

Manos arriba, esto es un contrato

Me sobra mes a final de sueldo

Mis sueños no caben en tus urnas

Error 404: Democracia not found

Democracia, me gustas pero estás como ausente

Nada desmiente más la fuerza del lema que la expresión del capricho o el contraste entre lo dicho y la situación de quien lo expresa. Es un poco lo que pasa con el lema cifrado que lleva Penélope Cruz tatuado muy cerca del tobillo derecho. Dejando a un lado el buen o mal gusto de la actriz por la llamada numerología, que tanto debe chocar a quien lleve grabado un número de un campo de concentración, lo cierto es que, de ser verdad lo que leo, la cosa no puede ser más vulgar y pedestre. Y es que lo que se ocultaría tras las tres cifras no es el principio de una clave o una chuletilla mnemotécnica para un examen, cosas comprensibles cuando se lleva una vida tan ajetreada como la de Pe, sino una especie de invocación al dinero, el poder y el éxito. ¡Ah, se me olvidaba, y a la creatividad! Dinero, poder y éxito y Divi mania: la mappa dei sentimenti sul corpoun poco de creatividad, como quien se fía  los cuatros elementos básicos, pimienta, aceite, vinagre y una pizca de sal, justo lo contrario de aquel otro lema con el que W. Benjamin emcabezó sus Deutsche Menschen(Personajes alemanes):“Grandeza sin fama, gloria sin brillo y dignidad sin dinero” (Von Ehre ohne Ruhm/ Von Grösse ohne Glanz/ Von Würde ohne Sold). En fin, que cuando vi la foto de la canilla de Pe infringí el honni soit qui mal y pense y me dije, aquí tobillo, aquí salto, porque, a cada uno lo suyo. 

W. Benjamin

lunes, 12 de septiembre de 2011

Cuando corro cinco quilómetros lo que yo siento es felicidad. Las fotos de corredores de Sacha Goldberger.

En la incesante sucesión de actividades diarias hay pocos acontecimientos ordinarios que no se encabalguen con el siguiente como si de un fluir constante se tratara. Una cosa tras otra se va cumpliendo hasta que se acaba el día previo a la rutina del día siguiente. Solo el acto que de repente se vuelve fácil o difícil habiendo sido lo contrario anteriormente marca un hito en el camino, creando una especie de paréntesis, dichoso o desgraciado, entre su final y el principio del acontecimiento siguiente. La dicha o el descontento suelen depender del esfuerzo requerido y la satisfacción que se deriva de su superación varia según la importancia de la actividad . Lo mismo cabría decir del desengaño que a veces sufrimos. Pero, si, por fin, conseguimos llevar a cabo nuestro objetivo es probable que se note en nuestra cara, a menos que se trate de algo que queramos esconder. También es probable que mejore nuestro estado de ánimo. La campaña publicitaria a la que pertenece el siguiente video quizá pueda ser leída como un ejemplo de lo expuesto. Se trata de una actividad, si así puede ser llamada, que solo aprecia aquel al que le resulta complicado realizarla, mientras que quien la ejecuta diariamente sin esfuerzo pasa a continuación a lo siguiente sin que entre las dos cosas se produzca lo que en el anuncio se define cono “felicidad”, ese paréntesis de dicha al que antes me refería.

Aquellos que entre su rutina diaria incluyen notables esfuerzos físicos no ligados estrictamente a su trabajo solo pueden ser entendidos, a la luz de las fotografías que el diario Repubblica publica del fotógrafo Sacha Goldberger -el creador de Mamika-, como personas insensatas o quizá como individuos que, a través del castigo autoinfligido, persiguen un bienestar superior ligado a ese bendito agotamiento que nos permite recobrar la sensación de que poseemos un cuerpo capaz de recuperarse del cansancio, un cuerpo que todavía palpita entre las ruinas que le va echando encima la espuma de los días.

Los fotografiados acababan de hacer jogging por parisino el Bois de Boulogne y, una semana después, maqueados en el estudio del fotógrafo, imitaron la misma pose tomada al final del duro ejercicio. He aquí unos ejemplos del pirandelliano juego trágico de las máscaras…Y es que en alguno el esfuerzo y la tensión por parecer guay parece mayor que la energía gastada para correr.

Fuente de las imágenes y más fotos. Jogging: prima e dopo

Jogging: prima e dopo

Jogging: prima e dopoJogging: prima e dopo

Jogging: prima e dopoJogging: prima e dopo