adiós

miércoles, 23 de diciembre de 2009

El Rincón de las fotos (12). Proyecto de boutade

Boutade: 1. Trait de esprit  2. Caprice (Petit Robert)

Boutade: Afirmación u observación chocante, mas o menos paradadógica o ingeniosa (Diccionario del español actual, Seco, Andrés, Ramos)

Boutade:  Uscita spiritosa, battuta pungente (Dizionario Italiano sabatini Coletti)

Boutade: An outbreak; a caprice; a whim (http://dictionary.reference.com/browse/boutade)carne

En esta exposición hay demasiada carne

Rincón del reportaje (-3). Blogosis navideña, inapetencia, repetición. Republico este reportaje aparecido en el blog del Dep. de español en mayo pasado.

Hay un tipo de periodismo de investigación que nos repugna…s'ils pouvaient au servage incliner leur fierté
(Ch. Baudelaire, Les chats)
Bibelots, soprammobili, souvenirs, pijaditas.
Somos colaboradores desinteresados de la Secretaria General para la Museización de los Pequeños Objetos, dependiente del Alto Comisariado para la Preservación de la Memoria Menuda, el ACPMM, aunque nosotros lo llamamos sólo ACP. El organismo, del que seguramente no habrán oído hablar, se creó como respuesta ante la necesidad acuciante de preservar el recuerdo de aquellos objetos cuyo valor no supera la cantidad máxima de dinero que suele llevarse en los monederos de mano. Los hay de muchas formas y materiales, acastañados, redondos, de plástico, piel, con cremallera, velcro, o de los que se abren como heridas por simple presión sobre los lados. A los colaboradores de la Secretaría, la SGMPO, nos gusta llamarlos perreros, receptáculos para la calderilla, las perras. Esos vertederos de las vueltas del pan o el bus no suelen contener más de 6 o 7 euros, unas mil de las antiguas calillas. Sin embargo, una vez sacados del bolsillo nos permiten acceder a un universo ingente de pijaditas que acaban por invadir nuestros hogares, acumulando polvo sobre la tele, en una repisa, hasta olvidadas bajo un mueble. Casi ninguno sobrevive a los desastres naturales
-¿cuántos regalos del Mc Donald´s, cuántas bolas rosebud con nieve dentro, habrán desaparecido en los recientes terremotos de L´Aquila?- ni a las catástrofes provocadas, una mudanza, un divorcio. Los objetos inertes llevan en sus bocas demasiado “…sabor a mí” como para ponerlos en la nueva casa, en otra repisa, en el cuarto vacío que ocupó el finado, incapaces de emprender una nueva existencia.
Además, somos estudiantes de periodismo en prácticas, con afán de ir haciéndonos hueco en la profesión. Hemos visto el blog del Dep. de Español de la E.O.I., 1, de Zaragoza y hemos pensado que era una buena ocasión para publicar algo y también para ganar puntos ante la SGMPO. Hay un tipo de periodismo de investigación que nos repugna. Por ejemplo, el reciente reportaje en el que una jovencita tipo Miley Cirus (Hannah Montana) provoca en un parque a un viejo salido y después se descubre que era una menor pagada por una cadena televisiva; o el del grupo de entrevistadores que se ensaña con la mujer del drogadicto que dejó en coma al profesor Neira. Nuestro periodismo de investigación no pretende ir al grano ni al tema de actualidad candente ni rebuscar en la entrepierna de nadie. Nuestro periodismo trata de fotografiar lo pequeño y barato, que tarde o temprano, si no fuera por nosotros, acabaría en la basura sin dejar rastro: modestos souvenirs, figuritas de animales de compañía, cacharros del todo a 100, medicinas caducadas, frascos dejados a medias, chicles pegados debajo de la mesa, números de teléfono escritos en cualquier sitio. Si tuviéramos que poner una columna sonora que ilustrara la filosofía de nuestras búsquedas podrían ser los versos de Gozzano que describen ambientes -“la cartolina della Bella Otero alle specchiere”- o esa canción que se titula Broken bycicles, de Tom Waits: “alguien debería tener un orfanato para todas esas cosas que ya nadie quiere”. Ese es nuestro cometido, acoger, amparar, dar refugio visual, engrosar el archivo de la SGMPO, amén de encontrar trabajo en el sector en un futuro no muy lejano.
Antes de presentar la crónica de nuestro último reportaje dedicado a las imágenes y objetos gatunos presentes en un hogar de clase media en la ciudad de Zaragoza (Aragón), queremos agradecer la ayuda prestada a nuestros patrocinadores. Sin ellos, nada sería posible:
Atrocidades Moncayo, Bodegas Migraña, Recuerdos La Pelagrica, Chuches El Rinconcete del Colesterol, la Promotora de Actividades infantiles Chachirulo, Toldos No me molestes Ciercito y, por último, a los componentes del trío Carretilla, organista, trompetista y cabra.
Ficha técnica de nuestro reportaje de investigación:
Miembros del núcleo familiar:

Familia de clase media no afectada por la crisis.
Miembros:
- Matrimonio de funcionarios con 25 años de ejercicio en ambos frentes. Profesores de idiomas los dos. Mantienen relaciones sexuales esporádicas. El miembro varón de la pareja resultó ser madrileño de nacimiento y por lo tanto gato de pleno derecho.
- Hija de 18 años. Dejando atrás los peores síntomas del comportamiento adolescente. Sale de noche y duerme de día.
- Perro de siete años. Cruce de setter irlandés y épagneul bretón. Excelente persona.
- Se encontraron indicios de antiguos habitantes: hamsters, tortugas, periquitos y amigos muertos.
Residencia:
- Piso situado en la urbanización llamada “Kassan”, en la margen izquierda del Ebro (¡aunque la posición evoque el Trastevere o la Rive gauche las respectivas configuraciones urbanas no guardan relación alguna!). Buena vivienda, grande, luminosa, un chollo al precio que la pagaron, según algunos vecinos.
Motivo del reportaje:
- Durante una de nuestras campañas publicitarias la pareja se mostró dispuesta a colaborar ausentándose del domicilio el día de autos. A cambio pidieron poder disponer de todo el material audiovisual que se produzca.
Objetivo del reportaje:
- Crear un archivo visual comentado de las imágenes modestas y los objetos baratos dedicados preferentemente a la imaginería gatuna, aunque no se excluyen del reportaje otros materiales de interés para el proyecto general de creación de un museo universal de lo menudo.
Advertencia:
- Si se pretende un rápido visionado del reportaje se aconseja prescindir de los comentarios, a menudo demasiado prolijos o desatinados.
- Conviene señalar que la pareja propietaria de la casa ha expresado su deseo de permanecer en el anonimato.
Zaragoza. Abril 2009. Empezamos con buena estrella. Al salir de la plaza de Santa Cruz vimos la Imagen N. 1. La fotografiamos, la examinamos, reconstruimos los hechos, analizamos los filamentos y miasmas recogidos in situ y la mancha impresa sobre la pared resultó ser la sombra de un gato, como nos había parecido a simple vista

Imagen N. 1: El gato pasmado


Imagen N. 2 Humanoide de Iglesia, semejante al que debió ver el gato





Dice Baudelaire en Les chats que leurs reins féconds sont pleins d'étincelles magiques. Pues bien, estando el dueño de esta sombra adormilado un día al sol entre Casa Juanico y Portolés se llevó tal susto al ver salir de la iglesia colindante a un humanoide (Imagen N. 2) con una manchita blanca en el cuello que de lo rápido que saltó se quedó sin sombra. El extravío de la sombra es un fenómeno científico bien estudiado en el mundo animal. Y no sólo, porque hemos buscado documentación en internet y parece que los perfiles negros que tanto gustaban a los románticos alemanes no son recortes en papel, sino su sombra solidificada.



Imagen N. 3. La sombra negra de Hölderlin es alargada


En el caso de Hölderlin (Imagen N. 3), la comunidad poética carece de dudas al respecto, porque, además, la pérdida de su sombra se interpreta como un primer paso hacia su completa pérdida de la razón.
No se pierdan, además, los misteriosos grafitos que hay en el muro de enfrente, entre las citadas casas Juanico y Portolés, una de las cuales presenta a un hombre gato. (Imágenes N. 4 y 5)

Imagen N. 4 Hombre gato, visible sólo cuando quiere.


Imagen N. 5 La influencia del taller de Zush parece clara.










Por fin estamos en los bajos de Kassan, unos bloques de edificios que vistos con google earth hacen pensar en una inmensa colonia espacial. De cerca, resultan más bien feos, por grises y envejecidos. Sabíamos que la casa a la que íbamos tenía portero. Los dueños de la casa nos habían dejado las llaves del piso, pero no las del portal. “Hacia las ocho de la mañana, baja el portero, abre el portal y se va a limpiar la escalera dejando colgado un aviso en el que pone Empujar. “Eso es lo único que hay que hacer”, nos habían dicho. En efecto, el tipo, bastante mayor, apareció puntual, pero, en lugar de abrir y poner el cartelito, se marchó, quizá a un bar cercano. No supimos reaccionar, echar a correr para que nos dejara entrar. Estábamos haciendo bromas y cuando nos quisimos dar cuenta ya no se le veía por ningún sitio. Preferimos esperar un poco antes que llamar a otro piso para que nos abrieran. Sólo somos discretos aprendices de periodista intentando hacerse hueco, pero no a timbrazos a las ocho de la mañana. Al cabo de unos veinte minutos, reapareció el señor. Antes de entrar en la casa se acercó al árbol en cuyo alcorque había plantado un rosal blanco, lo miró de frente, apoyó una mano en el tronco y eructó. Le oímos decir: “Ahí queda eso”, como quien se jalea después de una muestra de vitalidad. No nos había visto o no habíamos llamado su atención. Mejor, a veces los porteros se ponen pesados, por más que les expliques que los dueños de la casa están advertidos.
El sigilo añade emoción a nuestro trabajo, entrar en una casa sin que nadie te vea, observar un hogar desahitado pero lleno de objetos te hace sentir algo especial. En el recibidor nos habían dejado un regalo de bienvenida (Imagen N. 6), aunque nos hubiera gustado más descubrir el disco a nosotros, rebuscando por la casa, investigando por los rincones.



Imagen N. 6 The teaser and the firecat. Al autor le ayudó
llamarse cat cuando cambió de religión. Llamándose dog hubiera sido peor acogido.






Manos a la obra, empezamos por el cuarto de la hija adolescente, al fondo del pasillo. Pero, qué sorpresa, al abrir la puerta descubrimos que la joven está acostada en su cama. Íbamos a retirarnos cuando nos dice: ¡daos prisa y no encendáis la luz, podéis hacer las fotos que queráis, yo estoy durmiendo! Dicho y hecho, porque además fue en este cuarto donde más imaginería gatuna encontramos.
En la mesita de noche hallamos este ejemplar de gato útil (Imagen N. 7). Su cola está destinada a ser depósito de anillos. Su precio no excede los 3 euros. Reúne todas las características de lo que se suele llamar un lindo gatito: expresión de bondadosa sorpresa, cascabel al cuello, delicadas manchitas en orejas, cola y hocico. Tras él aparece un curioso personaje que intenta llamar la atención desde el más allá. El gato parece remiso ante la requisitoria. Misterio, muerte y renacimiento (junto al esqueleto se puede observar un frasco de Flores de Bach rescue) están presentes en la escena. La profusión de detalles nos hizo pensar que la adolescente había preparado la escena.

Imagen N. 7













Hay gatos para todos los gustos y preferencias. Elegantes, ágiles, altivos, tiernos, ensimismados, autosuficientes, relimpios, salaces, amistosos, de alta cuna, de baja gama… Este que presentamos a continuación pertenece al grupo de los piratas, gatos de arrabal, buscapleitos vocacional, duro con casi todos, amoroso a su pesar.
Imagen N. 8








Las últimas dos piezas que pudimos fotografiar mientras la joven fingía dormir representan tendencias contrarias en la imaginería gatuna. Por un lado el objeto de diseño, fruto de un concienzudo trabajo destinado a engatusar al consumidor (Imagen N.9); por otro, el gatito que podría haber sido perrito o lorito, porque para sujetar el pelo valen hasta las lagartijas (Imagen N. 10).

Imagen N. 9 Imagen N. 10

¡Hasta otra!, dijo la dormida cuando intentábamos cerrar la puerta de su habitación sin hacer ruido. ¡Espero que hayáis dejado las cosas en desorden!, añadió a continuación.
En el salón no había gatos, pero puestos a rebuscar, que es uno de los placeres que nos procuran estos reportajes, encontramos la foto de este gran felino. No tiene nada que ver con nuestro proyecto de inventario de pequeños objetos, pero somos jóvenes e inexpertos periodistas a los que impresionan estas cosas (Imagen N.11). Además, la foto digital es casi gratis y totalmente banal a menudo.


Imagen N. 11. León Jumanji en un palacio Romano








Nuestros últimos dos gatos estaban en un cuarto de estudio. El gato rojo (Imagen N. 12) es un animal sensitivo. Ante cualquier recién llegado vibra y emite ruidos chinescos, pero permanece con el rostro impasible. Los otros tres pertenecen a una de esas imágenes nostálgicas del protodiseño liberty que tan de moda se han puesto. Su virtud es el precio irrisorio (Imagen N. 13).

Imagen N. 13 Imagen N. 12


Cuando ya estábamos a punto de irnos, nuestra fe gatuna sufrió un duro golpe que ha puesto a prueba nuestras creencias. Queremos seguir intentando hacernos hueco en la profesión, pero con reportajes sobre los cánidos, sobre cuya inferioridad en relación a los felinos no estamos tan convencidos. Juzguen Vds.

Imagen N. 14. Juzguen Vds.

martes, 22 de diciembre de 2009

Rincón del baile (11). Vas carnalis, turris de ébano

Es un espectáculo que me produce vergüenza ajena. Una mujer negra baila acrobáticamente para los clientes de un pub con show nocturno (tabarin, es el término de origen francés, que usan en el original italiano). Su asistente, también negro y de cuerpo escultural va recogiendo las prendas de las que se desprende ella lentamente.  Los contempla una pareja en crisis, él , ensimismado con la bailarina, hasta donde puede ensimismarse quien se tiene a sí mismo por óptimo objeto de estudio, y ella, a punto de formular lo que ya siente, que ha dejado de quererle. El baile tiene algo de impúdico en sí mismo, con esas contorsiones que prometen delicias, esa confusión entre la pelvis y el omnipresente vaso, receptáculo femenino. Pero es que, además, la elegante y sofisticada impudicia queda reforzada por el atuendo formal de los espectadores, sentados cómodamente a una mesa mientras toman un drink,  y sobre todo porque una pareja mira mientras la otra, a la que tiendo espontáneamente a atribuir un lazo amoroso, trabaja. Los blancos miran y los negros les entretienen, aunque da la impresión de que se divierten más los primeros que los segundos.

En el fondo la cosa no tiene nada de particular, bailes muchos más brutales y salaces se ofrecen por doquier en la ciudades. Por lo demás, se pueden esgrimir todo tipo de razonamientos, desde que lo hacen por dinero hasta que se trata simplemente de una actuación. Debe ser mi modosidad el origen de la desazón, aunque quizá el punto de inquietud lo produzca el uso de la cámara, que tan hábilmente crea el crescendo de erotismo a través del baile, pero en paralelo subraya el diminuendo de tensión amorosa en la pareja de espectadores. El receptáculo femenino para el prota ha dejado de ser su mujer y él ya no la mira, o mejor, no la ve, como pone en evidencia la escena del baño, en otro momento de la película.

Antonioni, como los grandes directores no hace nada sin intención, lo haga  bien o fracase. Este baile no es un mero paréntesis en el desarrollo de la historia, es un resumen de la película, un trasunto de la relación que tienen los protagonistas entre sí. La notte, por otro lado, no es solo una radiografía del desamor, lo es también del amor, que siempre convive con el desamor. Hasta el dry martini lleva unas gotas o por lo menos un rayo de luz de martini. Hay quien sin ser una persona basta no soporta a Antonioni. Yo al ver de nuevo esta película he vuelto a reconocer en él a un artista fino e inteligente, quizá un poco por debajo de sus enormes pretensiones, pero solo un poco.

El langostino del Ebro. Micronar(ración) del langostino David contra el siluro Goliat en agua helá. Italiano (2).

Il gamberone invecchiato raccontava ai suoi nipoti la storia della sua vita, il suo film.

Abitavo nel mare e lavoravo in un´agenzia turistica. Mestiere che io non avrei mai scelto però un negozio familiare deve andare avanti, anzi migliorare, diceva mio padre. Un giorno è entrata nell´agenzia una Margauria. Aveva fatto un lungo viaggio sino a trovarsi davanti a me per chiedere il mio aiuto. Ce ne andammo insieme, arrivammo al delta e poi risalimmo il fiume fino alla la capitale. Appena arrivati, ce lo incontrammo e con la sua solita spacconeria disse: “Non ti avevo mai visto da questi parti. Sei un immigrato,vero?”. “Si potrebbe dire di sì ma anche tu sei un immigrato. Tu sei tedesco?” -risposi io. “Richtig, voglio dire, certo. Ma abito qui da anni, sono arrivato prima di te e il fiume è mio. Non osare nemmeno guardarmi in faccia. Vai via, non ripeto”. Mi si avvicinò con l`idea di colpirmi ma scopriì la mia tuta arancione, attillata corazza, e gridai: “No. Il fiume non è tuo e gli abitanti sono stufi di te e le tue minacce. Sei tu che devi andare via , capisci. Io sono il capitano Bone e se non vuoi sentire la scarica elettrica dei miei potentissimi baffi, vattene via. Così il siluro gigante fu vinto. Sei un eroe,  gridavano i gamberoni mentre nonna Marga li osservava di nascosto.

Traducción:

El langostino ya anciano contaba a sus nietos la historia de su vida, su película.

Yo vivía en el mar y trabajaba en una agencia de turismo. Trabajo que yo nunca habría elegido pero un negocio familiar debe funcionar, es más, mejorar, decía mi padre.

Un día entró en la agencia una Margauria. Ella había hecho un largo viaje hasta presentarse ante mí para pedirme ayuda.

Nos fuimos juntos, llegamos al delta y remontamos el río hasta la capital. Apenas llegamos, nos lo encontramos y con su habitual fanfarronería dijo: No te había visto nunca por estos parajes. “¿Eres inmigrante, verdad?” -dijo

“Se podría decir que sí, pero también tú eres inmigrante. Tú eres alemán? -dije yo.

“Richtig, quiero decir, cierto. Pero vivo aquí desde hace años, he llegado antes que tú y por eso el río es mío. No te atrevas ni a mirarme a la cara. Fuera, lárgate, no repito”.

Se me acercó con intención de golpearme, pero descubrí mi traje naranja, mi ajustada coraza y grité: “No. El río no es tuyo y sus habitantes están hartos de ti y tus amenazas.

Tú eres el que debes marcharte, entiendes. Yo soy el capitán Bone y si no quieres sentir

la potentísima descarga eléctrica de mis bigotes, vete de aquí”. Así fue como el siluro gigante fue vencido.

Bravo, eres un héroe, gritaban los pequeños langostinos mientras la abuela Marga los observaba escondida.

Mª Aránzazu Sánchez Nebra

domingo, 20 de diciembre de 2009

Rincón de las versiones (20). I read much of the night and go south in the winter (Elliot)

Poco tiene que ver este tango con la elegante displicencia de Elliot, al parecer marido desgraciado e incomparable poeta del amor moderno: In a minute there is time/ for decisions and revisions which a minute will reverse. La desgracia matrimonial es frecuente, las grandes dotes poéticas ni lo más mínimo. O quizá sí que tiene que ver este tango con el Sur sentido como refugio, vuelta a la patria perdida, al bienestar imposible.

La música original es de Piazzolla, con la voz de Goyeneche, y pertenece a una película titulada Sur. Escuché durante unos meses a este increíble compositor, pero al final pudo conmigo. Nunca me había hecho sentir tan triste una música, tan desolado, rebotando de un lado a otro de un laberinto lleno de aristas. Quizá por el bandoneón, pariente del acordeón, del que Bierce dice que es “Un instrumento en armonía con los sentimientos de un asesino”. Pero este tango no es tan intenso, tiene hasta letra, algo a lo que agarrarse, frente al abismo sin asideros de otras composiciones suyas. Sobre el texto se puede decir algo parecido a lo que dijo Gamoneda sobre Benedetti y su endeble lenguaje poético, aunque hasta en esos ámbitos populares hay quien es capaz de hacer grandes cosas si tiene amor al texto y capacidad para recrear la tradición.

Vuelvo al Sur,
como se vuelve siempre al amor,
vuelvo a vos,
con mi deseo, con mi temor.
Llevo el Sur,
como un destino del corazón,
soy del Sur,
como los aires del bandoneón.
Sueño el Sur, /inmensa luna, cielo al revés,
busco el Sur,/el tiempo abierto, y su después.
Quiero al Sur,/su buena gente, su dignidad,
siento el Sur,/como tu cuerpo en la intimidad.
Te quiero Sur,/Sur, te quiero.
Vuelvo al Sur,/como se vuelve siempre al amor,
vuelvo a vos,/con mi deseo, con mi temor.
Quiero al Sur,/su buena gente, su dignidad,
siento el Sur,/como tu cuerpo en la intimidad.
Vuelvo al Sur,/llevo el Sur,/te quiero Sur,
te quiero Sur...

C. Veloso, al borde de la cursileria, deconstruye el tango:

En italiano. Pietra Montecorvino:

El langostino del Ebro. Micronar(ración) de langostinos, pero que sean del Ebro, aunque cuesten el doble. Alemán (1)

Die Garnele hat ein Rätsel. Lies es!

Von allen Meeresfrüchten, die leckerste Speise, sie hat viele Beine und ein oranges Kostüm um im breiten See spazieren zu gehen.

Von allen Meeresfrüchten, die leckerste Speise, im nächst gelegenen Supermarkt und im schönen Restaurant, mit seinen schwarzen Augen und seinem langen Schnurrbart,

Kann sie dich begrüben.

Von allen Meeresfrüchten, die leckerste Speise, wegen dem Klimawechsel floh sie

und musste von tiefer See aus bis zum Ebrofluss schwimmen.

Und da wohnt sie glücklich für immer und ewig.

TRADUCCIÓN

El langostino tiene una adivinanza. ¡Léela!

De entre los mariscos, el más sabroso manjar, tiene muchas patas y un traje naranja para ir a pasear por el ancho mar.

De entre los mariscos, el más sabroso manjar, en el supermercado más cercano y en el restaurante genial, con sus ojitos negros y sus largos bigotes te puede saludar.

De entre los mariscos, el más sabroso manjar, a causa del cambio climático huyó y desde el profundo mar hasta el río Ebro tuvo que nadar.

Y allí vive feliz ya para siempre jamás.

Mª Aránzazu Sánchez Nebra

Rincón de los reportajes (2).Manifestaciones tempranas.

Hay artes en las que las manifestaciones tempranas que han llegado hasta nosotros son de una madurez y belleza apabullante:

Canción de mujer (Siglos XI-XIII):

Quien amores ha ¿cómo dormirá?

¡Ay, bella flor! (Airas Nuñez. Trad. F. Rico)

Ay ondas, que eu vin veer, si me saberedes dizer porque tarda meu amigo sen min? Ay ondas, que eu vin mirar, se me saberedes contar porque tarda meu amigo sen min? (Martin Codax)

Jolie je ne suis pas mais je suis blondette et d´amin soulette Guapa no lo soy, pero soy rubita y estoy tan solita (Trad. F. Rico)

William Henry Fox Talbot: Escaneado de Ricardo Duerto a partir de un catálogo del Ministerio de Educación Cultura y Deporte, Huellas de luz, Madrid, 2001.

mano2

Méliès:

Lascaux:

Cave of Lascaux

Arte de las Cícladas:

Obras ekilibradas (concepto - belleza)

Creo que hace muchos años leí un ensayo de un filósofo francés sobre este tema. No recuerdo bien de quién era, quizá M. Blanchot, solo recuerdo la idea central y quizá hasta en eso esté equivocado.

El langostino del Ebro. Micronar(ración) de resignación. Ruso (1).

Креветка, согласна со своей судьбой, гуляла на белом, толстом песоке аквариума, маленькие и цветные рыбы плавали около неё. Иногда, кто-то воплыл в воду, любозательно смотрел на неё, потом не обращал на неё внимания. Неподвижная стояла ракушка в углу, издовала тайнсвенный звук, каторый кревтка не забыла потому что она ранъше никогда не слушала его. Вдруг рыба плекалась, новый съёмшик появился перед ней, креветка испугаласъ и защитила от его взгляда между пластиковыми волорослями. После этого, она беспокойно спала, днём и ночью бродила по глубине аквариума. Пока рыба быстро росла и демонстрировала свою силу открывая свой большой рот.

Креветка скрыласъ в ракушке, она долго сидела там.

Наконец она решила болъше не игратъ в прятки. Она бегала, скакала, забывший страх врага. Резкое движение воды заставило проснутъся, она повернулась, рыба быстро бросаласъ на неё.

Креветка, закрытыми глазами, почуствовала болъше спокойствие, кошмар скоро закончится.

TRADUCCION

La gamba, conformada con su destino, paseaba sobre la blanca arena gruesa del fondo del acuario. Pequeños peces de colores nadaban cerca de ella, a veces llegaba algún intruso que la miraba con curiosidad y después la ignoraba. Una concha marina permanecía inmóvil en un rincón, emitía un misterioso y envolvente sonido que no le traía recuerdos porque nunca antes lo había escuchado.

De repente un chapoteo y un nuevo inquilino apareció ante sus ojos, se sintió asustada por su presencia y se resguardó de su mirada entre unas algas de plástico. Ya no volvió a dormir tranquila, día y no noche vagaba por las profundidades del acuario mientras su enemigo aumentaba rápidamente de tamaño y manifestaba su poder abriendo su enorme boca cada vez que la veía.

Se cobijó dentro de la caracola y permaneció largo tiempo allí escondida.

Un día decidió salir, corrió y saltó sobre la arena, había olvidado la presencia de su enemigo. Un brusco movimiento del agua la devolvió a la realidad, se giró. El pez, que acechaba, se abalanzó sobre ella. Sintió una reconfortante paz, la pesadilla estaba a punto de terminar.

MARIA ALLOZA