domingo, 22 de noviembre de 2009

El Rincón de las versiones (12). Susceptibles, hipersensibles, sensibleros y sensitivos. La dura vida de los hombres invisibles. Killing me softly…

Esta canción cuenta una experiencia relativamente común entre las personas transparentes,  que no huecas. No es lo mismo, os lo dice uno que sabe del tema. A  muchos, la invisibilidad les llega con la alopecia, a otros con la prominencia abdominal o la seborrea escamosa, las arrugas en los ojos, en la comisura de la boca, que un tiempo fue piel de tambor. Todas estas cosillas deberían hacer que uno llamara la atención, aunque solo fuera la de los niños. Pero, no, te hacen translúcido. De nada vale vestirse juvenilmente, con camisitas de marca y colorines, ni ponerse fundas de la Cartuja de Sevilla en los paletos, o pantalones relativamente ajustados, sujetadores de balcón, se trata de un proceso irreversible y cuanto más denodadamente se lucha contra él, como en el caso de  Tita, Berlusconi o Bono, más cantan las medidas paliativas que se adoptan. Dime cuántos pelos te has trasplantado, cuántos surcos has reasfaltado y te diré lo viejo que te sientes, hasta qué punto tu mirada medio distraída, aquella que enamoraba, te delata ante la policía de la brigada del tiempo. Y eso, si es que por un azar consigo reparar en ti, que tengo mucho que hacer hoy que es fiesta. El único consuelo es que algunos han sido majicos, ni siquiera monos, solo de bebés.

La prota de la canción añade a la transparencia un síntoma que se asocia frecuentemente a ella, la lágrima fácil ante cualquier referencia que pueda interpretarse en clave personal. Como dice una amiga mía “tú te lo tomas todo personal” ; y es que , en efecto, cuando se ha alcanzado cierto grado de sufrimiento boleril o uno se hace más sabio o necesita muchos clinex para salir de copas. Atisbos de verdad amenazan con reflejos cegadores e insoportables, comentarios de blog te trepanan la costra, arrepentimientos traicioneros te asaltan mientras tomas un champiñón a la plancha después de una ballenita picante, dudas y más dudas que no se disuelven en un mar de café irlandés. Quizá la única solución sería exponerse al mercado  puro y duro de los sentimientos, cotizar en su bolsa de valores, fuera del ibex,  luchar contra la vergüenza entre la masa hambrienta, atreverse a frecuentar esos locales que acogen a separados, divorciados, nunca emparejados, colgadores tardíos de hábitos, con deseo de divertirse el sábado sabadete, a ver qué pasa, a ver si al oír a una joven cantante en medio del barullo su voz nos mata de deliquio, de infarto, o de hipidos. Lo más importante es que sea joven y con voz de némesis.

Por cierto, el otro día vi en una pared cómo tuve yo mi cabecita de los 40 hasta los 40 y tantosss. La luz del fondo fue lo que salvó.

cerebro a los cuarentaMagnífica la versión de R. Flack, quizá demasiado larga, pero admirable su manera de ensimismarse y pasar del micro. Además, la encuentro de una belleza inconmensurable, la belleza mulata.

Struming my pain with his fingers
Singing my life with his words
killing me softy with his song
killing me softly with his song
telling my whole life
with his words, killing me softly with his song. I felt all flushed with fever, embarrassed by the crowd. I felt he found my letter, and read each one out loud I prayed that he would finish but he just kept right on. Struming my pain with his fingers, singing my life with his words killing me softy with his song, killing me softly with his song, telling my whole life with his words,  killing me softly with his song. He sang as if he knew me in all my darkest fair and then he looked right through me as if i wasn't there and he just kept on singing, singing clear and strong. Struming my pain with his fingers, singing my life with his words, killing me softy with his song, killing me softly with his song, telling my whole life with his words, killing me softly. Ohooooooh oh…oooooooh...lalalala…oh…, la aaaaah… la ah… aaaaah. He was struming my pain with his fingers, singing my life with his words killing me softy with his song, killing me softly with his song
telling my whole life with his words, killing me softly with his song…
He was struming my pain, he was singing my life
killing me softy with his song, killing me softly with his song
telling my whole life with his words, killing me softly
he was strumming my pain with fingers ,  singing my life with his words, killing me softly with his song, killing me softly with his song telling my whole life with his words, killing me softly with his song, killing me softly, softly.

Traducido al español en la red reza así de mal:

RASGUEANDO MI DOLOR CON SUS DEDOS, CANTANDO MI VIDA CON SUS PALABRAS, MATÁNDOME SUAVEMENTE CON SU CANCIÓN,
MATÁNDOME SUAVEMENTE CON SU CANCIÓN, CONTANDO TODA MI VIDA CON SUS PALABRAS, MATÁNDOME SUAVEMENTE, CON SU CANCIÓN. ESCUCHÉ QUE CANTABA UNA BUENA CANCIÓN.
ESCUCHÉ QUE TENÍA UN ESTILO. Y ENTONCES VINE A VERLO,
PARA ESCUCHAR UN RATO. Y ALLÍ ESTABA ÉL, ESTE JOVEN,
UN EXTRAÑO PARA MIS OJOS. RASGANDO MI DOLOR CON SUS DEDOS, CANTANDO MI VIDA CON SUS PALABRAS,
MATÁNDOME SUAVEMENTE CON SU CANCIÓN, MATÁNDOME SUAVEMENTE CON SU CANCIÓN, CONTANDO TODA MI VIDA CON SUS PALABRAS, MATÁNDOME SUAVEMENTE, CON SU CANCIÓN.
ME SENTÍ TODA SONROJADA CON FIEBRE, AVERGONZADA POR EL PÚBLICO. SENTÍ QUE ÉL ENCONTRÓ MIS CARTAS, Y LEYÓ CADA UNA DE ELLAS EN VOZ ALTA. ROGUÉ PARA QUE TERMINE, PERO ÉL SÓLO SEGUÍA.RASGANDO MI DOLOR CON SUS DEDOS, CANTANDO MI VIDA CON SUS PALABRAS, MATÁNDOME SUAVEMENTE CON SU CANCIÓN. MATÁNDOME SUAVEMENTE CON SU CANCIÓN, CONTANDO TODA MI VIDA CON SUS PALABRAS, MATÁNDOME SUAVEMENTE, CON SU CANCIÓN. CANTABA COMO SI ME CONOCIERA EN TODAS MIS PENURIAS. Y LUEGO MIRÓ JUSTO A TRAVÉS MÍO
COMO SI YO NO ESTUVIERA ALLÍ. Y SIMPLEMENTE SIGUIÓ CANTANDO, CANTANDO CLARO Y FUERTE. RASGANDO MI DOLOR CON SUS DEDOS, CANTANDO MI VIDA CON SUS PALABRAS,
MATÁNDOME SUAVEMENTE CON SU CANCIÓN, MATÁNDOME SUAVEMENTE CON SU CANCIÓN, CONTANDO TODA MI VIDA CON SUS PALABRAS, MATÁNDOME SUAVEMENTE, CON SU CANCIÓN.

Lo peor que le puede pasar a un cantante es que digan de él que canta otro tipo de canción muy bien. Es lo que he oído decir de Pitingo, que es un fenómeno del flamenco. De que es un pedazo fenómeno no cabe duda. Y tampoco de su apoyo a la alianza de civilizaciones:

En el texto en español y en la versión de Pitingo aparece una parte del texto que también se encuentra en la letra en inglés que he encontrado en internet, pero no aparece en la versión de R.Flack. Es este pequeño trozo:

I heard he sang a good song
I heard he had a style
and so i came to see
and listen for a while
and there he was this young boy
a stranger to my eyes.

3 comentarios:

  1. ¡Pero qué poco me gusta este requetepitingo! ¿Cómo se puede estropear una canción de esa manera? Mira que yo no soy nada radical, y menos todavía en cuestiones musicales, pero es que este chico lo tengo atragantado.

    ¡Cuánto me he reído, Melmoth con tus melmeces sobre lo viejo que te estás haciendo, que se están haciendo los demás, que me estoy haciendo, que todos los que nacimos hace tantos años nos hacemos!

    ¡Yo hace tiempo que me convertí en un hada invisible para los de 20, luego para los de 30 y casi 40... pero lo divertido es que me he vuelto a hacer visible precisamente para esos que tú describles, los que tienen prominencia abdominal, alopecia, etc.! ¡Y me encanta volver a ser visible para tan experimentados caballeros! ¡Donde haya una buena historia que contar, que se quite lo demás!

    ¡Ya me queda menos para ser visible para los de la próstata! Siempre les podré acompañar al médico... después de mi sesión deportiva.

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  2. Dios mío, pronto llegará mi próxtata parada, que ya no resisto más de hora y media de trayecto ininterrumpido. El otro día tuve que recurrir a un florero para no interrumpir una conversación telefónica in(ter)continental. Aunque me decía que "antes de hacerlo había que pensarlo muy bien" no pude evitarlo.

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  3. ¿No ves? Un jovenzano zaragozano y lozano no podría contar esa historia tan perfumada de la orina en un florero... quizás sus flores luzcan más hermosas ahora. Se lo preguntaré al florero de mi barrio, que todavía no tiene problemas de ésos, pero resulta muy simpático.

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